Zaguir no tuvo inconveniente en prestarle el caballo más veloz de su cuadra, y se despidió diciéndole que si forzaba un poco el caballo podría llegar a Samarra esa misma noche.
Cuando Ahmed se hubo marchado, Zaguir se dirigió al mercado y al poco rato encontró a la Muerte paseando por los bazares.
"?Por qué has asustado a mi sirviente? - preguntó a la Muerte-.Tarde o temprano te lo has de llevar, déjalo tranquilo mientras tanto"... "Oh, no era mi intención asustarlo - se excusó ella-, pero no pude evitar la sorpresa que me causó verlo aquí, pués esta noche tengo una cita con él en Samarra,"
...renuévate totalmente cada día,luego vuelve a renovarte, renuévate sin cesar, y siempre sigue renovándote."
Un leñador de Cheng se encontró en el campo con un ciervo asustado y lo mató. Para evitar que otros lo descubrieran, lo enterró en el bosque y lo tapó con hojas y ramas. Poco después olvidó el sitio dónde lo había ocultado y creyó que todo había ocurrido en un sueño. Lo contó, como si fuera un sueño, a toda la gente. Entre los oyentes hubo uno que fue a buscar al ciervo escondido y lo encontró. Lo llevó a su casa y dijo a su mujer:
- Un leñador soñó que había matado un ciervo y olvidó donde lo había escondido y ahora yo lo he encontrado. Ese hombre si que es un soñador.
- Tú habrás soñado que viste un leñador que había matado un ciervo. ?Realmente crees que hubo un leñador?. Pero como aquí está el ciervo, tu sueño debe ser verdadero - dijo la mujer.
- Aún suponiendo que encontré el ciervo por un sueño - contestó el marido -,? a qué preocuparse averiguando cuál de los dos soñó?.
Aquella noche el leñador volvió a su casa, pensando todavía en el ciervo, y realmente soñó, y en el sueño soñó quién lo había encontrado. Al alba fue a casa del otro y encontró al ciervo. Ambos discutieron y fueron ante un juez, para que resolviera el asunto.
El juez dijo al leñador:
- Realmente mataste un ciervo y creíste que era un sueño. Después soñaste realmente y creíste que era verdad. El otro encontró al ciervo y ahora te lo disputa, pero su mujer piensa que soñó que había encontrado un ciervo.
Pero como aquí está el ciervo, lo mejor es que se lo repartan.
El caso llegó a oídos del rey de Cheng y el rey de Cheng dijo:
? Y ese juez no estará soñando que reparte un ciervo ?.
Había una vez un rey sabio y poderoso que gobernaba en la remota ciudad de Wirani. Y era temido por su poder y amado por su sabiduría.
En el corazón de aquella ciudad había un pozo cuya agua era fresca y cristalina, y de ella bebían todos los habitantes, incluso el rey y sus cortesanos, porque en Wirani no había otro pozo.
Una noche, mientras todos dormían, una bruja entró en la ciudad y derramó siete gotas de un extraño líquido en el pozo,y dijo:
- De ahora en adelante, todo el que beba de esta agua se volverá loco.
A la mañana siguiente, salvo el rey y su gran chambelán, todos los habitantes bebieron el agua del pozo y enloquecieron, tal como lo había predicho la bruja.
Y durante aquel día, todas las gentes no hacían sino susurrar el uno al otro en las calles estrechas y en las plazas públicas:
- El rey está loco. Nuestro rey y su gran chambelán han perdido la razón. Naturalmente, no podemos ser gobernados por un rey loco. Es preciso destronarlo.
Aquella noche, el rey ordenó que le llevasen un vaso de oro con agua del pozo. Y cuando se lo trajeron, bebió copiosamente y dio de beber al gran chambelán.
Y hubo gran regocijo en aquella remota ciudad de Wirani, porque el rey y su gran chambelán habían recobrado la razón.
Gibran Khalil ( El loco )
El cirujano tomó un par de tijeras, cortó la pluma de la flecha a ras de piel y luego reclamó sus honorarios.
-Aún tengo la punta de la flecha incrustada en mi carne, hay que sacarla - le dijo el guerrero.
- Esoo ya es del dominio de la medicina interna- contestó el practicante- ?Cómo podría yo tomar la responsabilidad de ese tratamiento ?.
( Relatos de SUE TAO )
Pocos días después el caballo regresó trayendo consigo dos yeguas salvajes que había encontrado en las montañas.
Enterados los aldeanos, acudieron de nuevo, esta vez a darle la enhorabuena y comentarle su buena suerte, a lo que él volvió a contestar:"puede ser" .
Al día siguiente, el hijo del granjero trató de domar a una de las yeguas, pero ésta lo arrojó al suelo y el joven se rompió una pierna. Los vecinos visitaron al herido y lamentaron su mala suerte; pero el padre respondió otra vez: "puede ser.
Una semana más tarde aparecieron en el pueblo los oficiales de reclutamiento para llevarse a los jóvenes al ejército. El hijo del granjero fue rechazado por tener la pierna rota. Al atardecer, los aldeanos que habían despedido a sus hijos se reunieron en la taberna y comentaron la buena estrella del granjero, más éste, como podemos imaginar, contestó nuevamente:"puede ser
Los eremitas tenían una escudilla de barro, única cosa que poseían.
Un día, un mal espíritu entró en el corazón del más viejo, que acercándose al más joven le dijo:
- Hace ya mucho tiempo que vivimos juntos. Ha llegado la hora de separarnos. Dividamos nuestros bienes.
Entonces el menor de los eremitas se entristeció y dijo:
- Me duele hermano, que me abandones. Pero si tienes necesidad de partir, así sea.
Y trajo la escudilla de barro y se la entregó, diciendo:
-No podemos dividirla, hermano, quédate tú con ella.
Entonces el ermitaño más viejo replicó:
- No quiero caridad. No me llevaré nada que no sea mío. La escudilla debe ser dividida.
Y el más joven dijo:
- Si partimos la escudilla, ?de qué servirá después a tí o a mí?. Si estás de acuerdo, podríamos sortearla.
Pero el viejo eremita insistió:
- No quiero sino justicia y lo que me pertenece, y no voy a confiar la justicia y lo que me pertenece a la caprichosa suerte. La escudilla debe ser dividida.
Entonces el eremita más joven no pudo seguir argumentando, y dijo:
- Si es tu voluntad y eso es lo que deseas, quebraremos la escudilla.
El rostro del eremita más viejo se fue oscureciendo cada vez más, y gritó:
-! Maldito cobarde, no quieres reñir !
Gibran Khalil (El loco )
Un amaestrador de monos, en el reino de Sung, era muy aficionado a estos animales y mantenía un gran número de ellos. Era capaz de entenderles, y los monos a él. Por supuesto, tenía que apartar una porción de comida de su familia para dárselas a ellos.
Pero llegó un día en que no sobraba comida en casa y él quiso disminuir la ración de los monos.Temía sin embargo, que no estuviesen de acuerdo con ésto, y decidió engañarlos.
- Les daré tres castañas cada mañana y cuatro cada tarde, les dijo a los monos. ?Será suficiente?.
Todos los monos se alzaron en señal de protesta.
- Bueno, ?qué les parece entonces: cuatro castañas en la mañana y tres en la tarde?.
Los monos, esta vez, volvieron a ponerse en cuclillas, bastante satisfechos.
La hoja de otoño cayó en tierra y se durmió. Y cuando llegó la primavera, despertó nuevamente de su sueño y era una brizna de hierba.
Y cuando llegó el otoño, y fue presa de su sueño invernal, flotando en el aire empezaron a caerle las hojas encima. Murmuró para sí misma:
- !Oh, estas hojas de otoño! ! Hacen tanto ruido!. Espantan todos mis sueños de invierno.